Zadanie 6. (0–5)
Przeczytaj dwa teksty dotyczące przesądów. Z podanych odpowiedzi wybierz właściwą,
zgodną z treścią tekstu. Zakreśl jedną z liter: A, B, C albo D.
Tekst 1.
LA CASA SOÑADA
1. Las supersticiones no dejaban vivir a Cristina. Una mancha de tinta, la luna vista a través
de dos vidrios, las primeras letras de su nombre y apellido grabadas por azar sobre
el tronco de un árbol la enloquecían de temor. Cuando nos conocimos llevaba puesto un
vestido verde, que siguió usando hasta que se rompió, pues me dijo que le traía suerte
y que en cuanto se ponía otro, azul, que le sentaba mejor, no nos veíamos.
2. Traté de combatir estas manías absurdas, pero sus temores eran personales y no tenían
nada que ver con las creencias populares. Por ejemplo, le hice notar que tenía un espejo
roto en su cuarto, lo que podría traerle mala suerte, pero no se inmutó. A pesar de que
fuera un anuncio seguro de muerte, jamás temió que la luz de la casa se apagara
de repente. Despreocupada, siempre dejaba sobre la cama el sombrero, error en que nadie
incurría. En cambio, en otras situaciones corrientes, se infligía verdaderas privaciones:
no podía comprar frutillas en el mes de diciembre, ni oír determinadas canciones; había
ciertas calles que no podía cruzar, ciertas personas, ciertos cines que no podía frecuentar.
Al principio de nuestra relación, estas supersticiones me parecían encantadoras, pero
después empezaron a fastidiarme y a preocuparme seriamente.
3. Cuando nos comprometimos, tuvimos que buscar una vivienda nueva, pues, según sus
creencias, el destino de los ocupantes anteriores influiría sobre su vida (en ningún
momento mencionaba la mía, como si el peligro la amenazara solo a ella y nuestras vidas
no estuvieran unidas por el amor). Recorrimos todos los barrios de la ciudad; llegamos
a los suburbios más alejados en busca de un piso que nadie hubiera habitado: todos habían
sido alquilados o vendidos.
4. Por fin encontré una casita en la calle Montes de Oca. Su blancura brillaba con
extraordinaria luminosidad. Tenía teléfono y, en el frente, un diminuto jardín. Todas sus
estancias, carentes de mobiliario alguno, olían a pintura fresca. Al principio pensé que era
una casa recién construida, pero pronto me enteré de que la había ocupado una familia,
y que después, para alquilarla, el propietario había hecho algunos arreglos. Por eso,
cuando llevé a Cristina a ver la casa, tuve que convencerla de que nadie había vivido en
ella y que era el lugar ideal: la casa de nuestros sueños. Cuando Cristina la vio, exclamó:
“¡Qué diferente de las viviendas que hemos visto! Aquí se respira olor a limpio. Nadie podrá
influir en nuestras vidas y ensuciarlas con sus pensamientos que envician el aire”.
5. En pocos días nos casamos y nos instalamos allí. Mis suegros nos regalaron los muebles
del dormitorio y mis padres los del comedor. El resto de la casa lo amueblaríamos poco
a poco. Yo temía que, por los vecinos, Cristina se enterara de mi mentira, pero felizmente
hacía sus compras fuera del barrio y jamás conversaba con ellos. Éramos felices, tan
felices que a veces me daba miedo.
adaptado de Silvia Ocampo, La casa de azúcar en: www.buenastareas.com
Strona 8 z 17 EJHP-R0-100
6.1. Según Cristina, ¿qué le traía mala suerte?
A. Tener un espejo roto.
B. Estar en casa a oscuras.
C. Llevar una prenda de color verde.
D. Ver sus iniciales talladas en un árbol.
6.2. Por los párrafos segundo y tercero nos enteramos
A. del cambio de postura del narrador respecto a las supersticiones de su pareja.
B. de las manías que la novia del narrador había logrado superar.
C. de las supersticiones compartidas por ambos protagonistas.
D. del origen del comportamiento supersticioso de Cristina.
6.3. El chico decidió mostrar a Cristina la casa de Montes de Oca porque esta
A. carecía de conexión telefónica.
B. tenía un extenso jardín.
C. estaba amueblada.
D. parecía nueva.
EJHP-R0-100 Strona 9 z 17
Tekst 2.
¿ERES SUPERSTICIOSO?
Las supersticiones están en todas partes. Todos, absolutamente todos, hemos caído en
alguna superstición alguna vez en la vida. ¿Quién no tocó madera o no cruzó los dedos por
debajo de la mesa? En la mayoría de las ocasiones reconocemos entre dientes que tales
comportamientos no tienen lógica. Entonces, ¿por qué lo hacemos?
La base de las supersticiones es una falacia, es decir, un tipo de razonamiento que aunque
en apariencia es correcto, en realidad no lo es. En el caso de las supersticiones se trata de
un tipo de falacia llamada “causalidad falsa”, que nos hace creer que debido a que dos
fenómenos han ocurrido sucesivamente o a la vez, el uno es causa del otro. Por ejemplo,
muchos tenemos un objeto de la suerte (calcetines, figuritas, peluches, etc.) que adquirió ese
“poder” al haber sido usado en una ocasión especial en la que nos fue bien.
Somos supersticiosos porque a nuestro cerebro no le gusta creer en casualidades.
De hecho, lo que nos acerca a las supersticiones es, sobre todo, nuestra necesidad de control.
En muchas situaciones las supersticiones nos hacen sentir que hemos hecho un esfuerzo
extra para tratar de asegurarnos el resultado que buscábamos.
Los psicólogos explican que lo que se genera es un efecto placebo positivo. Si creemos
que algo nos va a ayudar, es probable que ayude porque confiar en algo nos conforta. Cuando
se trata de un evento en el que nuestro desempeño es importante, la superstición puede
darnos una fuerza extra. No sin razón ciertos grupos, como los deportistas, marineros
o estudiantes, son más apegados a los amuletos. Nuestras creencias pueden incrementar
la confianza y así, hacer que demos el máximo de nosotros mismos realizando actividades de
diferente índole. El problema de este efecto de “empuje” es que puede funcionar en positivo
o en negativo. Si, por ejemplo, se pierde el objeto de la suerte, el abatimiento resultante podría
hacernos rendir menos. Crucemos los dedos para que nunca nos pase.
adaptado de www.tendencias21.net
6.4. ¿Cuál de las informaciones no aparece en el texto?
A. La “causalidad falsa” se relaciona con los objetos de la suerte.
B. Las supersticiones están basadas en tradiciones populares.
C. Al ser humano le gusta tenerlo todo bajo control.
D. Las supersticiones nos dan más seguridad.
6.5. El autor del texto
A. anima a desprenderse de las supersticiones.
B. demuestra que las supersticiones se contradicen.
C. explica a qué se debe la tendencia a ser supersticioso.
D. se burla de la conducta supersticiosa del hombre actual.
PRZENIEŚ ROZWIĄZANIA NA KARTĘ ODPOWIEDZI!
Strona 10 z 17 EJHP-R0-100
Dlaczego narrator pokazał Cristinie dom przy Montes de Oca?
- A.carecía de conexión telefónica.
- B.tenía un extenso jardín.
- C.estaba amueblada.
- D.parecía nueva.
Pokaż odpowiedź i omówienie
D — parecía nueva.
Autorskie opracowanie zachowanego tekstu arkusza i zasad CKE; pierwsza redakcja do niezależnej recenzji językowej. W zadaniach otwartych dopuszczalne są także poprawne warianty zgodne z warunkami i limitem słów.
Zobacz rozwiązanie krok po kroku
- Znajdź wskazówkę
Dom był pusty, pachniał świeżą farbą i początkowo sam narrator uznał go za nowo wybudowany, co pozwalało ukryć wcześniejszych lokatorów.
- Wyprowadź odpowiedź
Wyglądał na nowy, dlatego właściwa jest odpowiedź D.
- Sprawdź pułapkę
Miał telefon i tylko mały ogród, a pomieszczenia nie były umeblowane; pozostałe opcje odwracają fakty. Wynik porównano z zasadami CKE.
Miał telefon i tylko mały ogród, a pomieszczenia nie były umeblowane; pozostałe opcje odwracają fakty.
Punktowanie i źródło
6.3. D
Zdający rozumie wypowiedzi
[…] pisemne o różnorodnej
Strona arkusza: 8
Opracowanie wstępne — oczekuje na zatwierdzenie redakcyjne.